Misión

               Muchos jóvenes provenientes de centros de acogida estatal de menores aún carecen de la autonomía suficiente para iniciar una vida adulta. El vínculo a un hogar y familia les posibilita seguir creciendo y madurando en todos sus ámbitos personales. Igualmente la escucha y acompañamiento, junto a una adecuada y estructurada formación académica, nos garantiza un tránsito a la vida adulta con garantías para estos jóvenes que partían de una evidente y profunda situación de vulnerabilidad personal y social.

 

 

               La misión se desarrolla sobre los siguientes pilares:

 

 

               Acogida: Hogar 

 

               Brindamos un ambiente familiar y estable a jóvenes en situación de vulnerabilidad. Les ofrecemos un lugar acogedor (Hogar) donde puedan experimentar un sentido de pertenencia y apoyo.

 

 

               Acompañamiento: Familia

 

 

               Establecemos vínculos de hermandad (Familia) con los jóvenes acogidos, involucrándonos en su crecimiento y desarrollo integral.

 

 

               Autonomía: Vida adulta

 

 

               Nuestro enfoque es proporcionar la autoconfianza a los jóvenes para que descubran su verdadera identidad y desarrollen las habilidades necesarias para lograr su autonomía. Apoyándoles en su camino hacia la autonomía (Vida adulta).

Metodología

               Los responsables de Hogar Mambré son profesionales dentro del campo social y de la educación. Se cuenta además con un equipo también de voluntarios, profesionales de distintos ámbitos (educadores, psicólogos, profesores, terapeuta ocupacional…), que realizan distintas actividades con los jóvenes tanto a nivel individual como grupal.

 

 

               La metodología se desarrolla atendiendo el siguiente marco de actuación:

 

 

               “Comprometidos con jóvenes comprometidos”


               Articulada en los tres ejes del día a día de la casa:

 

 

               Encuentro: Fraternidad, Respeto.

 

 

               Fomentar las relaciones interpersonales, desarrollo de la interioridad, desde el respeto a la individualidad de cada uno, como posibilidad de enriquecernos y aceptar la diferencia; donde todos somos parte de una única familia.

 

 

               Entrega: Responsabilidad, Compromiso.

 

 

               Desarrollar capacidades de responsabilidad y compromiso personal, a través del estudio, tareas domésticas…

 

 

               Entusiasmo: Alegría, Disponibilidad.

 

 

               Incentivar todo ello en un ambiente cordial y de alegría donde los jóvenes de forma natural, nunca forzada, va asimilando toda la culminación del proceso.